Acerca de este blog

Desempolvo el blog que empezé hace unos años. Es enero, por eso. Es el momento de las buenas intenciones, de hacerse las promesas que se incumplirán. De mirar el calendario y ver en él el desierto desplegarse ante uno. O el océano. No el bosque o la llanura o la cordillera. No, todos estos pueden contener sorpresas, rincones ocultos, encrucijadas, opciones, incertidumbres, esperanzas. El desierto o el océano, sin embargo, no ocultan nada. Son francos, solo prometen la desolación.
Ante eso no queda más que lanzar estos mensajes como botellas al mar, sin esperanza de que alcancen algún destino pero con el anhelo de que lo logren. ¿No es esa al fin y al cabo la naturaleza de ese ejercicio incesante contra la soledad que llamamos comunicación?

¿Hay alguien ahí?

Un Comentario

  1. Lieb

    Ya soy seguidor tuyo

    Lieb

Puedes escribir aquí un comentario, me gustará escucharte.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s